La Asociación Caraqueña de Psicoanálisis (ACP) forma parte de la Nueva Escuela Lacaniana (NEL), quien a su vez constituye una de las Escuelas Psicoanalíticas de Orientación Lacaniana que conforman la Asociación Mundial de Psicoanálisis (AMP).

domingo, 14 de abril de 2013

APUNTES I JORNADAS SEDE CARACAS NUMERO 4






El cuerpo en el siglo XXI - Qué dice el psicoanálisis
Boletín preparatorio


Este boletín está pensado para recoger reflexiones, elaboraciones o preguntas en torno al tema que nos convoca en esta nuestra primera Jornada de Sede, que contribuyan a estimular el diálogo y la puesta al día y en común de las referencias esenciales en torno a la problemática del cuerpo para el psicoanalisis. Adicionalmente, funcionará como marco preparatorio para la elaboración de las referencias a trabajar de cara al VI ENAPOL. Alentamos a todos los miembros y asociados de la Sede Caracas a intervenir activamente acá y en Bordes, boletín preparatorio para el VI ENAPOL, cuyo editorial y condiciones de contribución reproducimos acá.

Editorial
El tema que nos convoca este año es Hablar con el cuerpo. Las crisis de las normas y la agitación de lo real, tema que proponemos abordar ó a-bordar, justamente desde los distintos aspectos que lo circunscriben. Es trazar conexiones entre lo íntimo y lo exterior, aproximarse a la proyección de lo éxtimo, conocer sus envoltorios. Es abordar los espacios del cuerpo y sus límites reales, simbólicos o imaginarios, y a partir de ello, emprender su bordado borromeo.
Los analistas heredamos el corte que Freud instauró entre el objeto y la pulsión. Corte entre las satisfacciones y sus condiciones, entre la sexualidad y el objeto, entre el sujeto y la representación. De Freud también heredamos la escucha de los padecimientos del cuerpo de las histéricas. Las distintas épocas han configurado escenarios distintos al cuerpo.  Como psicoanalistas nos interrogamos sobre este entrecruzamiento entre cuerpo y subjetividad, es por ello que desde BORDES invitamos con entusiasmo a todos nuestro colegas a participar, aportando reflexiones y/o elaboraciones a partir de comentarios de textos, investigaciones clínicas o apreciaciones desde el arte: ora desde el cine, el cuerpo en la danza, la arquitectura orgánica, el vínculo entre cuerpo y pintura, poesía, o en las mutaciones del arte contemporáneo.
Esperando sus (a)bordajes….
Editores:
Ruth Hernández Boscán
Johnny Gavlovski E.
Los aportes recibidos estarán enmarcados en alguna de las siguientes secciones:
Al borde del decir: ¿Cuál es la respuesta del psicoanálisis ante los distintos modos de corporificación de los síntomas que suelen escapar del desciframiento del inconsciente? ¿Cómo se manifiesta  lo real enmudecido, sin una escritura significante que bordee,  cubra o signifique ese cuerpo? Desde las patologías actuales y bajos las formas propias de nuestros contextos actuales, en las que nos topamos con acting out, toxicomanías, violencia, cuerpos marcados, hasta la diversidad de parejas sexuales en la hipermodernidad. El cuerpo sin palabras de la tecnociencia.
Bordes movedizos: ¿Cómo el psicoanálisis nos permite lidiar clínicamente con la orfandad del padre en las estructuras clínicas sin extraviarnos en el terreno movedizo de los diagnósticos de tipo "borderline".
Al borde de la infancia: los diversos tratamientos y definiciones que van tomando al niño como objeto, atrapan su cuerpo. ¿Cómo se relacionan con el cuerpo los niños silenciosos, los "mudos", con movimientos corporales estereotipados o por objetos de los cuales no logran apartarse? Compete a los psicoanalistas abordar la modificación progresiva de la infancia bajo los efectos de la publicidad, la medicalización, las diversas pedagogías que van cambiando según la ideología de moda, los efectos de la lobalización en la constitución subjetiva.
a-bordando: Sobre algunos de los problemas relativos al arte y al artista, el abordaje psicoanalítico proporciona una información satisfactoria; otros se le escapan por completo. S. Freud (1913). Algunos se contentan con mirar una obra de arte, otros intentan comprenderla. ¿De qué manera el arte se hace presente en los sujetos? ¿Qué efecto tiene el arte contemporáneo en la subjetivación del cuerpo? ¿Qué transformaciones  tiene el cuerpo en el arte actual? ¿Qué podemos decir los analistas cuando nos dejamos atrapar por el enigma que la obra de arte provoca?
Formato de presentación:
Las contribuciones deberán tener el siguiente formato:
Tipografía: ARIAL 12 pts.
Extensión: Máximo 4000 caracteres (sin espacios)
Enviar a Ruth Hernández (ruth.hernandez@gmail.com) y Johnny Gavlovski (gavlo7@yahoo.es).
Comité organizador BORDES: Piedad Ortega de Spurrier, Marcela Almanza, Elida Ganoza, Johnny Gavlovski E., Ruth Hernández

La  contribución nos la envía Johnny Gavlovski. En ella  toma un comentario de Lacan referido por Laurent a la obra escrita por Helen Cisoux acerca de cómo las repeticiones dominan a los actores y nos invita a pensar en el cuerpo del texto, al teatro. El goce propio del actor como rector en el plano actoral, puesto en escena, enganchado al personaje que representa. Una mirada desde el psicoanálisis a partir de la histeria, estructura clave en este debate y muchas preguntas alrededor sobre ciertas actuaciones de los actores principales de la obra que parecieran no identificarse a los personajes representados o como lo refieren en el texto “no encajar en la boca de quien lo dice”.
 COMENTARIOS SOBRE LA OBSERVACION DE LACAN ACERCA DEL “RETRATO DE DORA” de Helene Cisoux.-
Johnny Gavlovski
Cuando Laurent en el Argumento hace referencia a Le Portrait de Dora, de Hélène Cixous, señala cómo Lacan explica "Quiero decir que la realidad –de las repeticiones, por ejemplo– es a fin de cuentas lo que ha dominado a los actores".
Es importante aclarar que en francés, a los ensayos de teatro se les llama: “repeticiones”. Pero, ¿se trata de repetir en el sentido freudiano del término? No, se trata de ensayar. ¿Y qué es esto? Se repiten las escenas, con vistas a que el actor/la actriz se aprenda el texto unido al cuerpo, al movimiento corporal. Y eso no siempre pasa. A veces hay dificultad. Como decía Joyce: “lo importante es que la palabra encaje en la boca de quien lo dice” y eso, no siempre sucede. El actor debe buscar cómo decir el texto. El bien decir del mismo; y luego, apropiarse éste, es decir, hacerlo suyo. ¿Qué quiere decir esto? Poder incorporarlo a su cuerpo, a ese cuerpo que tiene, para poder “saber-hacer” otro cuerpo: el cuerpo del personaje. Darle consistencia imaginaria. Mientras esto no se logra, no hay interpretación actoral. No deja de ser el actor que repite-balbucea un texto. Como el actor que hace de Freud o la actriz que hace de Dora en la referida obra. El actor inhibido o el que es incapaz de representar otra cosa que no sea a sí mismo. En cambio, el actor que se permite buscar otra consistencia, entregarse para dejarse parasitar por ese otro llamado personaje, ahí algo ocurre. Eso es lo que se llama búsqueda del personaje. Un otro a quien se le presta en primera instancia el propio cuerpo a…..a’  Y cuando el actor le da el cuerpo al personaje, le entrega uno ya cizallado por el significante, el cuerpo de la histeria.
Pero hay algo más. Lacan nos dice: “A lo imaginario y a lo simbólico, es decir cosas que son muy extranjeras la una y la otra, lo real aporta el elemento que puede mantenerlas juntas.”(1)
Obviamente, es el goce del actor que se engancha con esta situación. Desde allí propongo entender la apreciación de Lacan: "Quiero decir que la realidad –de los ensayos, por ejemplo– es a fin de cuentas lo que ha dominado a los actores". Lo que los domina, es su propio goce, ese “plus que agrega a la consistencia imaginaria del cuerpo del personaje y el hueco estructural consecutivo a la falta de significante en el Otro” (2) que, en este caso, es más patente cuanto que ese Otro es el dramaturgo, de quién nunca se sabrá qué quiso escribir, o del director, que no siempre dice lo que intenta hacer en su mise en scene, puesta en escena o mejor dicho, puesta en acto de un texto sobre la escena.
Para mi esto es lo que viene a explicar lo que Eric Laurent nos dice al escribir: ... Está pues realizada de una forma tal que lo que dominó a los actores no fue el texto sino la pragmática misma del decir. Eso ayuda a desprenderse de la idea de que el significante organiza un texto que organiza a los actores. Allí son más bien los actores quienes realizan el texto. "Se trata de la histeria", subraya, en ese espectáculo
La histeria en tanto organiza el texto  para el Otro, la histeria en cuanto lazo. Pero también habría que decir histeria en cuanto:
1.- Identificación histérica, en tanto identificarse con el síntoma del Otro, por participación. (Argumento, apartado Síntoma e identificación)
2.- En cuanto que darle un cuerpo a un personaje es de entrada, darle un cuerpo cizallado por el significante, y si de algo sabe el actor es de eso, servirse de la histeria, para lograr eso. (Argumento, apartado: Lo mismo y el cuerpo de lo real)
Laurent cita a Lacan cuando señala que: … entre los actores la que no interpreta a Dora está muy incómoda [embarrassée]. "No muestra todas sus virtudes de histérica". Hay que destacar el término virtudes. El actor que interpreta a Freud está aún más incómodo, tiene un aspecto muy fastidiado, "eso se ve en su rendimiento". Lacan dice: "Tenemos allí la histeria […] que podría llamar incompleta. Quiero decir que la histeria siempre es dos, en fin, desde Freud
¿Cómo entender esto? La que no-hace a Dora esta incómoda. El que interpreta a Freud está fastidiado. La pregunta es: ¿realmente interpretan? ¿Realmente se han colocado en el a’ ? ¿O permanecen en si-mismos, inmersos en el goce que les implica la incomodidad y el fastidio?
En algún lugar de los “Estudios sobre la Histeria”, Freud señala que traduce los “no sé” del paciente por “no quiero saber”, y el fastidio por “no querer hacer”. En última instancia, la no-Dora y el incómodo Freud, no son lo suficientemente histéricos, no hacen vínculo ni con los otros actores, ni con el público (léase los textos de Freud sobre el teatro donde señala la identificación del espectador con el actor). ¿Quizás esta no-Dora y el fastidiado actor sean un ejemplo de la belle indifférence? ¿Serán muestra de esta tal histeria incompleta de la que habla Lacan?
Notas:
(1)  Lacan, J p. 132 Sem. XXIII.
(2)  Portillo, R El sinthome, acontecimiento del cuerpo